14 feb. 2010

Fiesta Demoscópica 2010

11 de Febrero. Madrid

"Afortunadamente el estado de los grupos maqueteros en Madrid no debe juzgarse por lo que pudimos ver anoche en la Heineken, donde un pésimo sonido no facilitó el que los grupos elegidos para tocar en las Demoscópicas madrileñas se lucieran"
J. Batahola (Mondosonoro)

Si ésta es la opinión de los propios organizadores de la fiesta, ¿qué más puedo añadir? Sonido, iluminación, incluso me atrevo a añadir, alguno de los grupos elegidos, convirtieron a esta 11 fiesta demoscópica madrileña en la más pésima de las que he tenido el gusto de disfrutar.

Lo cierto es que la noche no empezaba mal con Edredón, la primera banda maquetera llegada desde Carabanchel, gracias a su material denso y oscuro con el que intentaron arroparnos en una de las noches más gélidas que he conocido en Madrid. Tres guitarras y dos sintes crean una atmósfera psicodelico-electrónica bajo una iluminación de tercera ensombreciendo los intentos de mantenernos calientes. El escenario está casi a oscuras excepto unos focos blancos que enfocan las espaldas de los cinco componentes del grupo. Podría ser una maniobra calculada para crear ambiente. Más adelante descubró que no lo es. Entre el frio, la tendencia electrónica del grupo, y la rara iluminación en blanco y negro, tengo la sensación de estar en la típica rave improvisada en una nave industrial y no en una de las salas con más renombre de la ciudad.

Pido una "sin" al único camarero pilotando la barra de la Heineken con pinta de no haber tocado un grifo en su vida, quien después de rebuscar en las pilas de cajas de botellas me suelta con una sonrisa de principiante que no le quedan cervezas sin alcohol, lo intento con una coca y una cerveza para mi acompañante (Susix, especialista en indietrónica y demoscopias varias) El de la barra hace cuentas: 12 euros. No doy crédito. Le miro estupefacta, se lo piensa mejor, rectifica y me lo deja en 8 (cada vez sonrio menos cuando me acerco a una barra de bar porque he llegado a la conclusión de que una cara simpática e inocente es la mejor garantía para que te timen, desde que la he sustituído por una cara de borde todo fluye mejor y más rápido)

Sigo la evolución de Edredón sobre el escenario. Les pegaría más llamarse Manta Eléctrica. Hacia el final suben la intensidad su post-rock-punk sintético creando un climax final aceptable que hace que nos olvidemos de que más nos vale no quitarnos el abrigo ni los guantes si no queremos correr el riesgo de amputación por congelación de alguna de las extremidades de nuestro cuerpo.

Llega Svet y ya somos tres las que nos quedamos mudas cuando entra en escena Bla, el nuevo grupo de Luis y Belén, líderes de L-Kan. "Es emocionante que exista la lluvia y el viento, para estropearnos nuestro dia perfecto"o "No dejo de buscar el instante tuyo que nadie tendrá, sin saberlo me lo regalaras" con este tipo de letras acompañadas de una voz infantiloide mal modulada, vestida de Heidi superada la treintena que se niega a dejar de ser un dibu animado mientras jueguetea con un teclado adornado con luces de huevos de colores, Belén se acaba de cubrir de gloria en su nuevo proyecto. Les salva mínimamente que les fallara un ordenador. Después de abucheos y risotadas el grupo se larga con las chapetas subidas no más allá de la tercera canción.

No suelo hablar de lo que no me gusta, ¿para qué perder el tiempo? pero esto clama al cielo. Posiblemente ésta sea mi peor crónica y quizá vaya directa a la papelera... o quizá no. Nadie me obligó a aguantar ni un minuto más, pero todavía quedaban dos grupos asi decidí armarme de paciencia por si mejoraba el panorama. Suele sucecer que lo mejor se reserva para el final.

Y algo mejoró gracias a The Home Phonema, el tercer grupo formado por cinco chicos jovencísimos de Torrijos, el pueblo de Los Pal ¿qué tendrá esa tierra alcarreña para dar unos frutos tan alternativos? Desde luego energía eléctrica, experimentación y ganas de romper moldes. Guitarras cañeras, distorsiones, voz a lo The Cure e influencias de un amplio espectro rockero tipo el Inquilino Comunista. Muy Noise. Tampoco me aportan nada nuevo, se salvan porque no llevan ni tres años subidos a un escenario y le hechan ganas.

Lo último de la noche y lógicamente la estrella de la fiesta es La Bien Querida (Ana Fernández Villaverde) presencia ya habitual en las fiestas de Mondosonoro, sin embargo no me parece la mejor alternativa para cerrar una fiesta. La cantante aparece con una de sus famosas faldas, larga y verde botella brillante en este caso, y arropada por su banda. Dicen que es de lo mejorcito del pop español de los últimos tiempos. Se comenta que sus letras, sus quiebros y requiebros con salida sorpresa sobre el amor convierten a su Romancero en el disco del año según la revista que tantos buenos ratos me hace pasar. Mi opinión personal:

ABURRIDA, demasiado correcta, demasiado lánguida. Cómo cabeza de cartel le correspondería comerse el escenario, darlo todo para contentar al pequeño grupo de fans que la apoyan coreando sus canciones. Miro hacia atrás, de la mitad del escenario hasta la barra y de la barra a la puerta por donde se cuela con más fuerza que nunca el aire gélido de la noche de febrero. No queda un alma. ¿Dónde están los Lori Meyers, los TAB o los Love of Lesbian de otros años? Al menos la banda que apoya a la cantante y compositora consigue enriquecer el pop demasiado fino, demasiado estirado, un pelín ñoño como de muñeca Nancy y sus abalorios que se disfrutaria mucho más en salas íntimas como el Buho Real.

Susi, Svet y yo nos miramos ¿qué hacemos todavia aqui? huimos como caperucitas que persiguen al lobo más feroz posible porque no podemos soportar esta noche tan aséptica, de gaseosa sin gas, de palomitas de maiz sin sal. Corremos a -1ºC Gran Via arriba hasta el Wurlizter donde el punk-rock canallesco, camareros avispados, un par de tequilas y chicarrones barbudos consiguen hacernos entrar en calor y olvidar las horas perdidas.