11 ene. 2010

Los Embusteros & Perro Flaco

Si tienes la sensación de que algo que deseas no va a llegar nunca, solo hay que ganarse a la madre de todas las virtudes: la Paciencia, porque al final todo acaba llegando. Todo. Así que aquí os dejo con el remate de la trilogía más esperada por todos vosotros.

El perro, vikxie y los embusteros - III -

Y es que ha pasado casi un añito desde aquella primera toma de contacto con el trio más popular de las cuevas sónicas de esta ciudad gamberra. Una noche aquella de marzo de 2009 en la que el Perro (Canario) nos daba una lección de rock que ni el objetivo de mi camara pudo soportar... o fueron mis dedos vibrando y sudando. Menos mal que Vikxie (medio de Brighton), que es todo un corazón con patas, se sacó de la chistera un juguete antiestrés rosa fucsia con el que todavía me entretengo cuando voy en mi coche calle arriba, calle abajo. Rosas son los pitillo de David Negrín esta noche ya del 2010, como los labios sin maquillar de una niña, que ya no lo es, y que se empeña en destrozar arrancándole los pellejillos... placer total. Es que no hay quien pueda resistirse ante una Les Paul dorada a lo Jimmy Page y si está acompañada de un Six strings bass player como Alexi Reyes (chileno)...

Entro en el salón del Costello con mi camisa a cuadros. En esta ocasión no voy de llanera solitaria, de vez en cuando es bonito sentirse acompañada por quienes se saben las canciones de una parte de tu vida. A mi vera tengo a Svetlana, su primo Rebel For Ever, Billy el niño y las chicas que nunca fallan (somos de Madrid). El perro abre el concierto a las 10 en punto disparándonos su repertorio con una puntería aplastante producto de la práctica y, que el tipo nació con la estrella de pistolero hábil en la frente. Como hija de cazador se muy bien que, o naces con ello, o te tirarás toda tu vida intentándolo sin éxito. Lanzado en "Quiero que te quites la ropa", templado en "Crisis de ansiedad" y compartiendo rayitos de sol en casa con Victor, su pedacito de concierto siempre sabe a poco.





No me gustan las mentiras y sin embargo miento por afición. Ironias de la vida, ironias del destino. Todo es fragil como el cristal de un vaso que se rompe. Para olvidar mi defectuosa naturalidad me voy a por un tequila a la barra del salón. Intento bebérmelo de un trago pero me sabe a rayos del infierno. El que está a mi lado sufre las consecuencias en la delantera de su camisa impoluta(estamos en la zona cool) El momento solo es superable a un vómito desesperado en los baños. El saborcillo ácido hace que me decante por una cerveza de verdad, nada de Laikers esta vez.

Cuando retomo mi sitio en los bajos del escenario me encuentro cara a cara con los famosos Embusteros (Córdoba). Veamos como se defienden sobre los tejados.





De momento llegan con un premio debajo el brazo: el 1er Festival MILINDRIROCK! en Junio del 2009 gracias a lo cual estan grabando su primer discazo. Pero a lo que vamos, José, la voz cantante con una pinta de alemán que no puede con ella aunque insiste en su origen andaluz, marca su territorio con un gesto típico del rock & roll. Chuleria y grandeza. Ahora nada de color. Camisetas en black & white, vaqueros y pañuelos anudados al cuello. Clasicismo total para que queden bien claritos los mensajes que van al grano: Sólo espacio para bailar, intoxicarse con la graduación de una botella, perder la cabeza y hacer el amor sin pensar en tediosos pasados ni futuros lejanos, como mucho un regustillo en forma de saliva de pegatina en la pared de un baño de chicas.

A la guitarra Rafa, a la otra guitarra Germán, maestro de primaria en sus ratos libres y Tomás (Batería) el más veterano de la banda de quien dicen que allá por los 80 formó una de las bandas más prometedoras del panorama musical de la época. Será verdad eso de que la "vida les ha tratado fatal"? Al parecer estos embusteros dedican su tiempo a coleccionar problemas que airean sin ningún tipo de complejos y lo hacen para todo el que quiera escucharles a partes iguales: las madres, los que se fueron, los guapos, los malotes, para la rubia de primera fila que se sabe todas las canciones y se declara fan incondicional, y para los casos perdidos, entre los que me incluyo porque ser normal no está de moda en esta ciudad.

"Esto no es rocanrol" bautizaban a su ultima gira estos embusteros con mucha guasa y se quedan tan anchos.

Pedimos bises pero las normas del local son estrictas. 1 hora 30 minutos y ni uno más.

Esto se acaba y me siento traicionada una vez más por mi maquina fotográfica que me ha vuelto a fallar. El zoom se ha vuelto loco asi no puedo captar con mucho detalle el sudor con el que sueñan las adolescentes cuando se van a la cama. Lo siento por ellas y más lo siento aún porque se me quedó fuera del cuadro al forajido más buscado que he conocido jamás marcándose un baile con otra guapaza de las de libro y lo que pasó después se queda para la leyenda de esta ciudad sin ley tan llena de forasteros que ni New York