12 dic. 2009

Una noche con Vikxie, Xavi Aparici, Sidecars, Quique G, Svetlana, etc.

25 de Noviembre 2009




Escena del Late Night Show de Sinflow

No soy periodista ni tengo la intención de hacérmelo, pero últimamente tengo la sensación de tener el dedo metido en el ojo de la noticia. Sé lo que jode, asi que hago como qué -"Ay, es que tienes una pestaña suelta" que recojo y ofrezco al protagonista/s de la noche en cuestión para que sople y pida un deseo.

A veces los deseos se cumplen y otras, tardan tanto en cumplirse que cuando llega su materialización ni te acuerdas que una vez lo deseaste, y lo que deseabas se convierte en algo indeseable. Un día deseé no ser más el centro de atención, tenía 15 años, odiaba salir a la calle y sentirme acosada visualmente por los tios. No importa que seas una tia normal o una tia cañón o una tia plana como una plancha, a esa edad sientes miradas clavadas por todas partes y desde todos los frentes. Es muy inquietante porque tus amiguitos con los que solias jugar a los coches y alguno de ellos con tus muñecas, de pronto te dejan de mirar como a uno más, te hacen sentir rara, muuy rara. Hay quien lo encaja perfectamente, yo lo odiaba, así que me hice anorexica hasta los 17, hasta que descubrí que ser el centro de atención podria tener sus recompesas. Por otro lado intentar mantener a raya las curvas...

Asi que yo nunca quise ser famosa, pero me llama mucho la atención quienes si lo desean y que eso no le suponga ningún trastorno de personalidad.

Esta noche salgo con mi dedo índice afilado para recoger pestañas. He quedado con Svet en un bar habitual. Svet es de esas personas a la que conoces por pura casualidad y de la noche a la noche descubres que tienes tanto en común como que hemos vivido casi casi la misma vida noctámbula rodeada de estrellas y estrellitas. "¿Como que no nos habíamos cruzado antes?" Desde ese momento somos uña y carne. Ella es la uña, afilada, salvaje, sin ningún tipo de prejuicios a la hora de apuntar si es necesario a todo lo brillante que se le ponga por delante. Yo soy la huella dactilar que amortigua el arañazo con sus surcos atrapa-personalidades. Hay un par de tipos por ahi que de vez en cuanto aparecen y nos chupan la sangre...

El lugar está tranquilo a las 9 de la noche cuando las cervezas aún cuestan 3 euros. Entra Vikxie, ese tipo simpático. Va de negro. Se ha dejado barba que, acompañada de una gorra y chaqueta larga, le da un aire misterioso y muy muy atractivo. Estoy seguro que este chico tan normal que hace canciones como el que hace pan, no desea ser el objetivo de ningún dedo con dos cabezas, asi que me lo guardo. No hablamos de su disco, ni de sus conciertos, ni de su gira. Ha quedado con Xavi Aparici, le miro de reojo de arriba abajo. Éste seguro que ha sufrido el tener clavados cientos de ojos. Xavi está de paso en Madrid, su empresa le ha encargado dar clases de informatica a unos polis en un lugar a las afueras de Madrid. Descubro en su mirada azul una pequeña mota oscura, un deseo incontenible de quedarse en esta ciudad canalla, y bueno... donde caben 5 millones caben 6, no problem, aquí hay sitio pa to dios.

Minutos más tarde descubro a Quique G haciendo barra. Intento que no se me note que vengo con las uñas afiladas. Sus ojillos de pillastre callejero esconden un: no le busques los tres pies al gato, si no quieres que te den un zarpazo. A éste elemento tampoco le gusta ser demasiado famoso, pudiéndolo ser. De hecho a ninguno de los que estamos en este lugar nos gusta que nos miren por la espalda. Nos va más que nos sigan teniendo en cuenta como niños que juegan sólo por seguir jugando y hacen de ese juego su leif motive. Hacerse mayor se nos hace insoportable.

En la parte de abajo del bar hay un Late Night Show televisivo conducido por los Sinflow, para los que no nos gusta la televisión (que al parecer somos muy poquitos) El espectáculo lo llevan unos tipos con tendencias frikis, tienen hasta un culo con vida propia al que no le importa exhibirse fumando cuando ya ni las bocas se atreven. No faltan los reportajes y las conexiones exteriores entre las que destaco una interesante entrevista al mismísimo lucifer morbosamente enamorado de un ex-curilla gay (obviamente) que reniega de su ex-secta católica, al parecer se conocieron en la firma de discos de Papito. Cualquier programa televisivo, ya sea un telediario o magazine debe coronarse con una guinda musical que en este caso corre a cuenta de Juancho y sus Sidecars que nos amenizan con un par de canciones.

Se acaba la función y nos largamos a otro bar. Vikxie nosdeja en prenda a Xavi. Nosotras encantadas. Intentamos llegar a tiempo para ver al cantautor del día (cantautor...que etiqueta tan demodé, ¿qué otro sinónimo inventar para adaptarlo a los tiempos que corren?) Llegamos tarde, ya no toca nadie. Tampoco aquí hay demasiada gente, en realidad somos 8 exactamente contando al camarero, y eso mola un huevo. Mientras pienso que cada vez tengo más claro que no me gustan las aglomeraciones de findesemana, hecho una visual a las fotos de la pared, a ver si encuentro a alguien nuevo. El fotografo, técnico de sonido del bar, artista visual y ex cantante (el Selenita) tiene arte para sacar con buena cara a tanto músico noctámbulo.

Entre tanto Quique G. entra en el bar con un amiguete. Se sientan en el otro extremo de la barra. No está mal, ya sumamos 10, a partir de ahora que no entre nadie más. Hago un esfuerzo por leer sus labios a ver que pillo, enfoco, supero mi miopia y ésto es lo que puedo traducir: -jejeje xjfiejlasd jeje. afmmñoaier jeje (creo que me acaba de pillar infraganti) ÑÑnfaoi7eiur ivmñozuuu ne ya. ahá... ok ok.

Xavi me saca de mi ensimismamiento, quiere que le llevemos a cenar a donde sea. Se queda bastante hecho polvo al comprobar que no tiene quorum. Nosotras ya hemos cenado y qué perezón salir a la calle con este frio. Al pobre lo tenemos un poco descuidado. Somos malas, le digo que al lado hay un chino que vende bocatas, pero él insiste en cenar bien, en plan restaurant me temo. De vez en cuando nos mira con sus ojillos azul mar casi implorándonos que se muere de hambre. Creo q Xavi aún no sabe que en Madrid ya se sale cenado de casa. Las copas son caras y hay que elegir. Finalmente el Selenita se apiada y se lo lleva a comer un perrito con ingredientes extras. Imagino lo que una triste salchicha que nunca llega al final del pan puede durar en el estómago de un tio de 1,90. Pero no se queja.

A alguien se le ocurre un plan: un concierto privado en cualquier parque. El Selenita tambien sabe tocar y Uña y Carne no tienen nada mejor donde rascar. Somos conscientes de que fuera hace un frio de cojones bajo cero, pero nos puede la afición. Nos metemos los cuatro en un coche de empresa y buscamos un parque recogidito, con sus árboles, su cesped medio congelado y su banco, fundamental para apoyar las latas adquiridas en el chino de Sol.

Me llevo los dedos temblorosos a la cerveza que me pasa Svet. Noto un cierto calor cuando el anticongelante llega a mi estómago. No es suficiente. Mis oidos me martillean con una insistencia voraz advirtiendome que si no los coloco en un lugar caliente de aquí a 10 minutos revienta mis tímpanos. Xavi se hace con la guitarra, mejor dicho acaricia las cuerdas y abre la boca. De pronto la temperatura sube descaradamente paralizando el zumbido de mis oídos. Os aseguro que este niño no ha aprendido en CCC, y aunque lo hubiera hecho ¡Qué dinero tan bien invertido!.

Lo que sucede a partir de este momento es top secret. No llevo cámara de video. Imposible atrapar este momento único. Por otro lado mi dedo yace congelado en el fondo del bolsillo de mi abrigo. Sólo puedo recordar que aquella noche tililó una estrella delante de mis narices y Svet y yo tuvimos el privilegio de verla brillar en mitad de una madrugada de noviembre en un parque de Suances entre columpios y chalets adosados ocupados por gente mayor intentando plegar el párpado, ajenos al espectáculo tremendo que estaba sucediendo a 25 metros de sus casas debidamente aseguradas e insonorizadas. Quizá alguna cámara de vigilancia guarde en sus tripas a un grupito de niños temblando, "borrachos de ilusiones... y pequeñas estrellas luchando para que no se disuelva su tenue luz" (Xavi)

y ahora, un video grabado por el Selenita para Xavi, que recoge la esencia de este artista que odia la palabra cantautor y que dará que hablar en los proximos tiempos. Le deseamos lo mejor. Llegue a famoso o no.