7 oct. 2009

¿Dónde está ALIS?



El Costello es un gran bar. Algo debe tener cuando al hacer chocar las monedas contra la barra siempre me sale el 5.5*

Veamos si la suerte está de mi parte esta noche de jueves. Toca Alis, sólo por el nombre de su disco Cuando el sol nos de calambre (brillante) y por su particular versión del Elixir de Juventud de A. Vega se merece una oportunidad.

Arrastro sin dificultad a mi frikipandi a este bar mítico lleno de mitos vivos para descubrir a éste artista emergente. Mientras nos hidratamos con la primera cerveza estudiamos el tipo de gente que baja a la cueva, aún es pronto para unirnos a la fiesta. El goteo de clásicos Zara es continuo, también algún moderno con sombrero. No tenía ni idea de que el tal Alis fuese tan popular. Sigamos calentando motores... bebemos y hablamos de tonterias junto a la barra hasta que a las diez y media decidimos bajar.

-Aforo completo (el taquillero) Me da un vuelco el corazón, un vuelco sincero y no como el de las Olimpiadas 2012. -¿No quedan entradas? -No. -¿No se puede hacer nada? -No, lo siento. -Pero.. ¿y si te pregunto dentro de un rato... -Vale, inténtalo.

Los frikifans destrozados (en realidad sólo a mi me afecta levemente) regresamos a la barra con la esperanza de que alguien asfixiado salga a respirar, momento que aprovecharemos para rellenar el hueco. No pasan ni tres minutos cuando atraviesa la puerta del Costello un tipo de estatura media, media melena, barbita y típica chupa rockera. Mi corazón dado la vuelta, ahora además me está castigando con violentas patadas. Necesita salir urgentemente para expulsar el exceso de sangre que comienza a agolparse en arterias y demás organos provocando el colapso general de mi sistema. Con un As de guia perfecto en el gazanate miro uno por uno a mis colegas.

-¿Te pasa algo? -Tú no estás bien -Deberias beber cerveza de verdad con sus grados y no esa mierda de 0.0 que te chutas.

El tipo de la chupa de cuero se acerca a la barra, la deposita a nuestro lado delicadamente como si de un gran tesoro se tratara y lanza sus monedas de la suerte.

-Es Él (me dice Isa con los ojos) -¿Pero quién? (comenta Svetlana
). -Eso, ¿quién? (pregunta extrañado Mariano) -¿Pues quién va a ser?… (yo bajando la voz) …es Mike. -Ahhh (Svet susurrando) -Valeee, ¿y ese quién es?.

Al parecer sólo Isadora y yo estamos flipándolo con el tal Mike. No sólo lo flipamos sino que tenemos todos sus discos (comprados), algunos firmados de su puño de boxeador americano y letra. Isa y yo somos seguidoras fieles, no fans, ni groupies, que suena a pre-adolescente o veinteañera con deseos de tirarse a cualquier tipo que lleve un instrumento colgando sólo porque si, porque suena a lo que sea. Nosotras no. Nosotras somos más... selectivas.

-Bueno pues tia, habrá que hacer algo (Svetlana). -Es que... Mi corazón deja de latir y mi sangre de fluir cuando veo a Svet abordando al gran Mike sin ningún tipo de control, en plan pirata.

-¡Hombre!, ¿qué tal?, ¿cómo tú por aquí?, chico si tengo todos tus discos (miente) eres un tio grande (palmaditas en la espalda). Me queda un hilo de voz, gracias a que en mi anterior vida fui cantante de ópera, que estiro y desenredo de mi lengua,

-Hola, Mike (digo) y punto. No me queda más cuerda.

La verdad es que el tio está simpático. Nos cuenta que acaba de salir de su retiro en las montañas donde lleva encerrado en plan ermitaño como un año, que está en la ciudad para promocionar su último disco con nombre de bebida caribeña. Tanto tiempo de vida naturista entre montañas debe terminar provocando visiones paradisíacas que no nada tienen que ver con lo que somos y el dónde estamos. También nos contó que no se lo contáramos a nadie. Por si acaso, yo no lo cuento.

Ya sin sangre, sin voz, completamente pálida, me voy al baño, para ello hay que atravesar la zona de relax con sus enormes colchonetas desparramadas por el suelo. Lo odio. Siempre hay gente besándose y yo sin probar bocado, no porque no pueda morrearme con cualquier tipo que esté dispuesto y que toque un instrumento que suene bien, sino porque me trae recuerdos del ayer. El baño está ocupado. Escucho voces que vienen de dentro. Suena a clase de COU. Estoy apunto de abandonar cuando un señor de nudillos afilados se me adelantanta y le da por golpear contra la puerta del baño de donde sale una chica con el tipico pedo de un jueves noche.

-¿Qué pasa? (la chica) Vamos, ¡salir de ahi inmediatamente! ¿no veis que hay gente esperando? (el tipo de nudillos afilados)

A mi la verdad me daba igual, si yo solo quería mojarme la cabeza. De todas formas las niñas salen contentas y el tipo me dice que lo siente etc. etc. Bueno, vale, si yo... Cuando me miro en el espejo me doy un aprobado alto y es que la luz no favorece nada, deberian aprender de los probadores de Mango en los que gracias a su luz cálida todo sienta bien, sin embargo, hay que huir de los halógenos frios de sitios como el corte inglés. Lo dice una experta en probadores.

Cuando vuelvo a la barra, que ya hemos recorrido de punta a punta por efecto de las corrientes invisibles típicas de los bares nocturnos, observo que Mike, mi idolatrado Mike, está sentado con algún colega de profesión charlando seguramente de tias buenas que van al trabajo desnudas en autobuses rojos. Yo sigo bebiendo. Mike se levanta, se acerca y se despide.. –Ey gracias por cuidarme la chupa. –¿Ya te vas? pero noo... ¿Porqué? al parecer hay otro concierto a una manzana del Costello donde toca una tia con voz angelical por la que estuve apunto de decantarme antes de elegir al cantautor popero. Por cierto ¿dónde está Alis?

El perro anda merodeando por la barra como es natural, siempre buscando huesos. Otro que nos deja su chupa, tambien negra rocker aunque en versión 2.0 Le comento lo de Mike y claro, nos entendemos ipso facto. Hay ciertas personas con las que no necesito hablar, simplemente con que estén es suficiente, es mirarle a sus dulcísimos ojos y ya se de qué va su vida, se me hace innecesario gastar saliva extra, tampoco me queda mucha a pesar de los litros de Mahou bien cargada o en su defecto Bud con los que me intento reponer. "No quiero hablar, cine mudo, por favor, para hoy, disfrutemos en blanco y negro laralá laralá laraláaaa... vamos mírame a la cara, silencio, silencio... nada nada que hablar, es una terapia genial, solo imágenes, silencio y ya está" (aquí está Alis)

Sin embargo abrió la boca. Me contó que había tocado con Mike en cierta ocasión a pesar de que el gran Mike no se acordara ni remotamente. Es lo que tienen los grandes, tanta carretera acumulada en sus ruedas... hace que el dibujo de los surcos se borre y haya que sustituirlas por otras nuevas a menudo para seguir agarrándose sin peligro en caso de circunstancias meteorológicas adversas.

A esas alturas el Costello está pletórico. El concierto acabó hace rato y los fans de Alis abandonan en masa el sotanillo invadiendo la zona lounge. Nuestro grupúsculo está empotrado al final de la barra. Sí el tal Alis lo hizo bien, nunca lo sabré. El artista es de Baeza y además no tiene previsto que su gira otoño-invierno Calambre vuelva a pasar por Madrid. Como dice mi oráculo chino: las grandes ocasiones hay que atraparlas al vuelo porque pasan demasiado rápido. Te lamentarás toda tu vida si no lo haces (esto último no lo pone. Lo sé porque soy experta en perder trenes, en llegar tarde, en quedarme a las puertas con la cara congelada y el cuerpo en el horno) en La lluvia y el paraguas, Alis canta:

"vuelo hacia el interior de mi cabeza, he perdido un ala y no tengo motor y no se si tú estarás o si acabó tu paciencia, la lluvia regresará, paraguas ya no me quedan..." Sospecho que me he perdido algo grande. Truenos y relápagos están aterrizando bruscamente sobre mi cabeza. Tormentas "Me gustan.. hacen la noche más perfecta para ver películas de Jonnhy Deep"... umm, no sé, pudiera ser que mirar a este tipo de apodo sencillo a los ojos no me dijera nada, pero sus letras parecen que me traducen la mente, y esa voz...

Mike se vuelve a meter en escena en esta película de jueves como en "Blanco negro" donde mis monedas siguen chocando contra la barra sacando una y otra vez el 7,8,9,10 hasta el 55.

_¿Qué tal el concierto del Sol? -muy bien, la verdad, muy bien (asintiendo con la cabeza con ese deje de humildad que siempre me fascinó) Otro par de cervezas. -¿Te harás una foto con nosotras (refiriendome a los frikifans que hoy estamos que lo bordamos) antes de que te largues?.

Seguimos hablando de más tonterias hasta las 3 de la madrugada. Encienden las luces, se va la música. Parece que nos quieren echar pero nuestras cervezas están por la mitad. Uno de los vigilantes de seguridad con pinganillo a la oreja y traje de enterrador nos empuja suave pero firmemente hacia la puerta -si, pero mi cerveza... la dejo sobre la barra y me despido de ella hasta con pena. No es justo. Entonces aparece aquel hombre de los baños que casi se pega con las chicas de COU por mi.

-Déjalos estar, se pueden quedar (el salvador del Costello al securata). Asi que nos bebemos tranquilamente la decimoquinta cerveza. Una noche así no puede terminar de esta forma tan brusca. Animo a mi frikipandi a rematar en el Barcelona 8 siguiendo la marca de las ruedas nuevas de Mike. Esperaba una negativa por las horas ya que yo soy la única pringada que no curro, o a lo mejor la única afortunada, pero mis chicos querían más asi que bajamos Montera vacía incluso de mujeres esclavas de la vida, circunstancia que aprovechamos para tomar la calle. Ponemos poses muy frikis que es lo que mejor se nos da, reirnos hasta de nuestra propia sombra mientras nos grabamos para la posteridad en formato digital. Somos grandes y no necesitamos que el sol nos de calambre porque llevamos la electricidad corriendo por nuestras venas llenas de líquido a 5.5º cortocircuitándonos la yugular "Ser brillantes dejando que la luna casi llena nos enganche parando cuando el sol nos de calambre, haciendonos reir por más que sangre las heridas de esta vida perra y mortal" (muy bueno, Alis)

Acorralamos al perro al final de Montera y nos lo llevamos también al Barcelona 8, ese bar que abre hasta las 6, pequeñito y estrecho tirando a castizo, nada que ver con el diseño de la ciudad condal. Alli está Mike con sus colegas. Me hago la sueca, ni le miro,la estrategia más vieja del mundo y más cervezas. Sé que no deberia pero ahí estoy, jugando a ser adolescente otra vez. La cabeza de Mike asoma y me dice “Hola” (la vieja estrategia funciona) Los chicos se quedan colgando de las manos de Svetlana y me voy como una gata asilvestrada detrás de un posible amo para terminar la noche de un jueves Alistocrático. Ahora si que estoy en pleno eclipse viendo estrellas que se acercan y quieren bailar y se pelean por mi para que no deje de brillar hasta que salga el sol oculto temporalmente por el astro ojos de león clavando sus pupilas en el centro de mi nacimiento, y es verdad que la eternidad se puede meter en una décima de segundo. De pronto siento que el gran momento excepcional se está agotando. Algo me dice que ahora tengo que huir. Sé que sería genial estirarlo hasta el día siguiente con su amanecer a la hora de la previsión del tiempo y sus tostadas empapadas en matequilla y azúcar ardiendo entre los dedos. Es extraño, me largo sin más, pero no soy yo la que se va, se va mi cuerpo.

La calle está extraviada vestida de negro con incrustaciones de cristales de luz artificial. Huele a mojado y a vómitos de Mahou 5.5º Ya no hay luna en cuarto creciente, ni estrellas brillando en pleno eclipse. Sólo quedan borrachos y taxistas que me llevan sobre sus ruedas gastadas hasta mi "casa en estado de abundancia. Alguien mira a través de la puerta y no ve a ninguna figura humana. Melancolía infinita" (Última línea del oráculo chino).

"Miriadas de hojas caen en torno a mi cabeza,
miles de montes aparecen ante mis ojos.
Como en un abrirse de nieblas o de nubes
súbitamente aparece el cielo azul,
de nuevo como el rostro de un amigo amado
al que por fin,
volvemos a ver después de una ausencia terrenal"

Mahou Tse Tung


* 55.: El Feng. Hexagrama del I Ching que sugiere momento excepcional, como un eclipse que deja ver las estrellas, o el trueno y el relámpago estallando simultáneamente. Grandes éxitos. Se alcanzan los objetivos deseados. Tiempo de abundancia aunque corto en el tiempo por lo único. Aconsejable saberlo aprovechar. 5.5º Graduación de la Mahou 5*.