31 jul. 2009

Alanis Morisette - cumpleaños sorpresa



Oldies

Madrid, 21 de Mayo de 2002

Aquella tarde me dedicaba a machacar los hits de la temporada en mi habitación haciendo scratching con el dial radiofónico, hasta que mis dedos frenaron en seco en el 100.0 de la fm: "la cantante canadiense Alanis Morisette que se encuentra en Madrid para promocionar su último disco "Under Rug Swept", ofrecerá esta misma noche un concierto sorpresa en la sala el Sol por motivo de su próximo cumpleaños. Las entradas son limitadas, consíguelas ya en Madrid Rock".

El aviso me dejó perpleja. ¿Alanis organizando un concierto espontáneo en una sala del tamaño del salón de un chalé de tamaño medio? Aplacé inmediatamente mis grandes ocupaciones y salí volando gracias a la linea 5 del metro para aterrizar en Gran Vía a las puertas de esa mega tienda rockera desgraciadamente desaparecida (el vicio de mis dedos inquietos de rebuscar entre pilas de discos carátulas de grupos desconocidos ha sido sustituida por el ratón sobre los perfiles de cantantes y grupos de amigos de amigos de amigos de mi Myspace) Imaginé una cola larguisima de fans tan emocionados como yo peleando por una entrada, calculé que conseguir una de tan sólo doscientas que se ponian a la venta iba a ser un milagro y yo no iba a tener esa suerte.

Era mi época radio. Después de tantas noches de dormir pegada a ella escuchando voces del más allá, decidí meterme dentro gracias a una emisora donde me hicieron un hueco a las 6 a.m. Increibles aquellas madrugadas recorriendo las calles de Madrid desiertas, sin gente, sin coches, con taxis, paisaje inquietante. Las mujeres de la limpieza daban el relevo a los currantes radiofónicos para hacer un programa despertador de cuatro horas. Aparte de fotocopias, por fín era yo la que seleccionaba la música al otro lado, "Botas de tercipelo" de Amaral, "Dancing In The Moonlight" de Top loader o "Wake up" de la mísmisima Morrisette salian al aire solo porque nos daban buen rollito. También era la chica del tiempo y como cada madrugada miraba por la ventana para hacer mi avance sin adivinar nada puesto que seguia siendo noche cerrada, luego retransmitía el texto íntegro de la previsión de "el país" y añadia algún comentario tipo "olvidense del paraguas porque lo más probable es que durante toda la jornada de hoy martes luzca un sol radiante..."

Aquel día radiante evolucionó en una tarde brillante y en una noche con estrella.












Si, tuve suerte. Conseguí dos entradas. Al parecer la noticia no había trascendido tanto como para provocar avalanchas. Mejor, sólo unos pocos privilegiados disfrutariamos de la presencia de la Alanis del "Jagged Little Pill" cuya larga melena me trastornó seriamente con su "you oughta know" en el 95, o la de la sonrisa perfecta de "Supposed former infatuation junkie" del 98 que escuché por primera vez en la playa de la Malvarrosa a través del minidisc de un argentino que la tenía comprimida junto a Calamaro. La Alanis del 2002 se declaraba irónicamente "so unsexy". Sin embargo yo quería descubrir el secreto de su sensualidad so especial que nunca dejó de cautivar a mis oidos. Allí estaba yo en Gran Via con un sol muy primaveral y con mi entrada que acariciaba una y otra vez porque no me lo podía creer...
y llegó la noche.

Pocas veces he visto la sala el Sol tan saturada, muchos invitados de última hora y algunos famosos entre los que se encontraban Eva Amaral y un tipo con gorrita apoyado en una columna justo a mi lado que no reconocí hasta el final del concierto. Yo a lo mío con mi look rockeril, pantalones elásticos semiacampanados, camiseta azul marino Glamour y gafitas rojas redondas de lejos para no perderme un sólo movimiento. Subida al escalón de la barra del fondo vi aparecer a la diosa a las 23: 30 de la noche con ármonica y su famosa melena que no dejó de mover, rodeada de sus chicos enormes: Blair Sinta a la batería, Jason Orne y David Levitt con sus guitarras, Zachary Rae a los teclados y Avery al bajo.

Sólo unos metros me separaban de la rockera femenina más universal de la historia derrochando poder desde el minuto 1 con "All I really want", canción que abrió el concierto. Desde ese momento hasta pasadas dos horas perdí la conciencia de mi misma. Sólo recuerdo la sensación de estar viviendo algo que ni en sueños hubiese imaginado. No es lo mismo ver a Alanis en Rock in Rio como un puntito lejano perdido entre cientos de miles de seres en forma de avalancha humana, que en un pequeño escenario totalmente improvisado que la Diosa de Kevin Smith (DOGMA) no paró de recorrer como una posesa cantando los temas compuestos por ella misma "21 things I want in a lover", "Hands Clean" y sus temas más clásicos como "Ironic" que coreé integramente junto con el resto de afortunados y continuamos coreando "Thank you", "So Pure", "Perfect" y un Happy Birthday que agradeció con algunas palabras en inglés que no pillé mientras no dejaba de sonreir y hacer bromas con el público y con los componentes del grupo.

Acabado el concierto no se movía un alma. Hipnotizada me hice pellizcar por mi acompañante a la salida para ver si todo habia sido real. No fue necesario, lo supe en cuanto vi salir una enorme furgoneta negra en dirección a algún superhotel con la estrella dentro sonriendo encantadora a través del cristal y saludando como una auténtica reina del rock. Capturé su mirada que he guardado para mi sola hasta hoy que he decidido sacarla de mi memoria musical, ya iba siendo hora.