25 jun. 2009

La charca del Dr. Sapo

Sala Costello, 30 de Abril 2009.

"Los sapos son animales tímidos, por lo general nocturnos, que durante el día se ocultan en lugares oscuros y durante la noche se dedican a la caza de insectos, gusanos, babosas, lombrices y otros invertebrados" -Wikipedia.















Tenía pendiente esta crónica desde hacía meses. Lo bueno se hace esperar y además no caduca, siempre queda la esencia. Los Sapos saben de lo que hablo, no hace falta tener un físico a lo Jonnhy Deep para transmitir sensaciones intensas. Hay quien persigue cuerpos artificiales. Yo persigo sonidos naturales. Entonces... ¿qué se me ha perdido en un concierto de unos tipos que cantan como si hubieran acabado con toda la cerveza de la bodega? Nada más verlos sobre el escenario te das cuenta que estos batracios pasan de convertirse en príncipes, se sienten agusto con su propia voz verde y rugosa, no tienen ninguna intención de cambiarse por el cantante romanticón que cualquier madre desearía para sus niñas, y sin embargo, esa noche precisamente me acompañaba un principito ideal, con sus ricitos dorados, sus ojos azules, su voz cristalina... me sentía princesa. Él lo sabía y se notaba muy príncipe a su vez...











En medio de mi bonito cuento, los sapos empezaron a croar con su particular estilo que incita a saltar en la charca poniéndonos perdidos de Croac & Roll. Miguel, el sapo cabeza pensante y voz, Iván a la guitarra, que al parecer ha tenido renacuajos, Fer, con su camisa Hawaiana, Korman al bajo, y Loren con sus baketas, comenzaron bien tapaditos y modosos como se empieza en cualquier concierto rockerillo hasta que va subiendo la temperatura. El ventilador apuntando al escenario no impidió que se calentaran los instrumentos. Luego el desenlace lógico, el desprenderse de todo lo innecesario dejando torsos al descubierto. Casi siempre es así. Ellos, muy sapos, se comportaron como cualquier animal de escenario entre canciones bonitas como "Perdí las alas", "Sam", "luna de menta"; macarro-aflamenco-rapeadas como "Territorio Apache" o "Zurraspas", más rockeriles como "Camisetas", clásicos de su corta carrera discográfica como "Miguela y Miguel" esa parejita que se conoció en Internet, y la versión de Extremo: "Decidí" mucho más suavizada por estos sapitos.

video


El cenit de la noche llegó con
"Territorio Apache": Fer meneando su cuerpecillo con giros de brazo y muñeca con un gracejo alcarreño muy personal. Fer dejando hawaiana y guitarra a un lado demostrando no tener ningún sentido del ridículo. Miguel que se pone a la altura despojándose de su camiseta roja quedando claro que el pudor no va con los sapos.






A esas alturas todos los insectos, gusanos, babosas y lombrices visitantes estabamos lisergizados perdidos, hasta que Miguel y compañía dieron el gran salto bajando del escenario para formar corrillo. La charca humeaba. Los ojos azules de mi pseudopríncipe se volvieron verdes, camisetas fuera, melenas al viento, parejitas de sapos y ranas comunes besándose, la orgía estaba en la charca y también en la orilla. Es aqui y no en el palacio (como pretenden los cuentos oficiales) donde se encuentra la magia.