19 mar. 2009

PERRO FLACO & VIKXIE en Costello

El perro, vikxie y un embustero - I -

Martes, 17 de Marzo. Sala Costello

-"Suéltate la melena!" me aconsejó un tipo aquella noche de Rock and Roll



En menos dos semanas bajo a la cueva del Costello por segunda vez. Las mismas paredes de ladrillo envejecido, el mismo escenario para ver a otro canario y a otro medio británico, y sin embargo, nada que ver. Ni mejor, ni peor. Otro rollito. Porque a mi me gusta la variedad. Esta vez no iba acompañada y no había llenazo en la sala. Ambiente acogedor. Amigos de los amigos de los músicos y yo en medio con una cámara y el dedo índice entrenado para inmortalizar el concierto. Justo cuando atravesaba la gruesa cortina negra y bajaba las escaleras sonaban los primeros acordes del Perro: David Negrín (compositor, cantante, guitarra y otros instrumentos), Iván Santana (batería), César Valencia (guitarra), y Alexi Reyes (bajo y coros) Me perdí a un tal Vikxie que acababa de terminar con lo suyo.

-"Acércate más para pillar el sudor mojando la camiseta del cantante" - me aconsejó otro tipo, simpático y con traje de Leiva. Ni idea del porqué de tanto interés, hasta que en mitad de la actuación del Perro, el tipo simpático: Vikxie se sube al escenario a compartir sudores. No grabé nada. El Perro Flaco te muerde con sus canciones afiladas y sólo te suelta entre tema y tema para que puedas parpadear. Lo tengo comprobado, los mejores momentos son los que entran directamente por la retina (y por la piel) sin visores ni filtros artificiales.

¿David Negrín es un músico mediocre? No!. LLegó de las islas Canarias hace 4 ó 5 años con canciones muy personales para comerse Madrid. Ya entonces era flaco. Lo he visto crecer desde los tiempos del Cosita Rica, darse forma a la melena, perfilarse la cara con una barbita estudiada, ajustarse los pitillo marcando más nervio que fibra, ganar premios musicales, grabar un nuevo disco (En estado de shock!) e incluso rodar su primer video oficial y sin embargo aún sigue creyéndose normal. "sé que nunca voy a llenar garitos" Hasta que se enteren los americanos.
Vikxie tampoco es mediocre por lo poquito que pude ver esa noche y por canciones como El juguete que cuelgan de su web, circense, cabaretero, exibicionista. Ya era músico cuando se largó a las islas Británicas hace 10 años para aprender y desaprender inglés a oleadas y seguir experimentando con el rock-pop-alternativ... en el pais del eclecticismo.

¿Qué más puedo contar del David de esta noche? mitad Rodriguez, algo Calamaro, un poco Pirata, a veces Pereza, Sex, drogas y muuucho Tequila... es agradable escuchar sus canciones tambien colgando gratuítamente de su Myspace, muy bien producidas, con letras de alguien que parece vivir interiorizando la vida. Sin embargo sobrecoge mucho más tenerlo en directo que es donde se entrega y se transforma abriéndose en aullidos, dedos golpeando su guitarra, labios atrapando su armónica y por supuesto, sudor. David Negrín es especial en solitario. Brutal si lo hace en compañía de otra guitarra, una batería, un bajo y sus gafas sheriff de Arkansas. Nunca se va a caer... pero si te apoyas, te sientes mucho mejor, y yo creo que también seguiré ahí abajo en las cuevas de Madrid grabándolo todo en mi retina.

Hubo bises, todos queríamos más. Fui a la barra a buscar algo de beber, el camarero se equivocó rebajándome algún euro hasta que se percató y quiso rectificar.

-"Invita a la chica, hombre" le dijo un Embustero al camarero. Pero el camarero cumplió con su deber de hacer caja y no se estiró ni un céntimo. A cambio me llevé pa casa un disco autoproducido regalo del cantante de los Embusteros.
Me gusta el rock& roll y sus gentes.

Terminado el concierto la cueva se quedó vacía. La sala lounge estaba hasta arriba de modernos y dos djs. Los cuatro gatos que quedábamos abajo parecíamos salir de un mundo subterráneo a 2.000 años luz. Sin embargo mis ojos se adaptan rápidamente al cambio climático y entre cerveza y cerveza me sentí flotar en la Luna, gravedad 0. Me faltó muy poco para acabar en la zona relax un poco más allá, junto a los baños.
Al final si, me solté la melena, pero muy muy al final.