8 feb. 2007

DISCOS - CRIPPLE CROW


AUTOR: DEVENDRA BANHART y amigos

“Mama, quiero una Hippy Van” fue el primer deseo de Devendra Banhart en su primer cumpleaños allá por los 80

¿Porqué no? este chico de aspecto bohemio parece recién transplantado del tiempo de las flores a plena era tecnológica, como si hubiese sido abducido por un agujero espacio-temporal.

Cripple Crow es el cuarto trabajo de este travieso artista con nombre de dios hindú. Cómo no podía ser de otra forma, las connotaciones orientales están presentes en el disco que avanza con una mariposa revoloteando perezosamente sobre mi cabeza.

Guitarras, violín, piano, percusiones, sitar en ocasiones y una voz de trovador reivindicativo envuelven un conjunto de letras cargadas de misticismo a ras de suelo donde el dios hindú o el de una religión cualquiera, juguetea con los pajarillos, flores y los sentimientos de la gente buena, tanto en inglés como en castellano, proclamando la paz por los cuatro rincones, desde el Monte Sinai hasta Katmandú parando en Tucson y por supuesto San Francisco.

Me subo lomos de Cripple Crow que da vueltas y más vueltas sobre un mismo eje: la voz de falsete de Devendra que lejos de hipnotizarme me traslada a paisajes mundanos. “Now that I know” Así comienza este viaje envuelto en un folk relajante que me conduce hasta “Santa. María de la Feira”, uno de los cinco temas en castellano que invita a gozar de la vida y pasear eternamente sobre la cálida arena, “pa que sufrir”, si enseguida me encuentro en plena orgía sesentera, “Heard Somebody Say”, Sigo paseándome por el misticismo astral con “Lazy Butterfly”… ya totalmente enganchada gracias a la psicodelia de un mundo feliz que también se encuentra en plena frontera mexicana “Quédate luna” bebiendo y tomando hasta que unos tambores te despierten del letargo “I feel just like a child” el jazz primigenio me conduce a las calles de New Orleans, por poco tiempo, en la siguiente vuelta ya estoy frente a frente a los “Beatles” toreando en una plaza junto a Donovan, Marc Bolan y Six Organs… curioso destino. El sol calienta la tarde y esta noria se desliza hacia horizontes infinitos, me acurruco junto a “Inaniel” y escucho su nana que me lleva hasta el reino de las montañas de “Mama Wolf” y por supuesto me lleve donde me lleve este viaje los niños que me acompañan serán siempre “chinese children”… Al fin aterrizo en “Sawkill River” con la sensación de haber recorrido medio mundo junto a un chamán caprichoso medio iluminado cuya única pretensión es disfrutar de la vida saltando sobre sus raíces como de liana en liana.



A este niño grande lo que le gusta es vivir para soñar, vivir para gozar, cantar bajo una luna llena haciendo corrillo con sus amigos de siempre. Me uno a la fiesta, poso para la foto de familia con el espíritu de Janis Joplin y amante incluidos y me despido subida a la furgo del Cuervo cojo.