24 sept. 2006

PURA VIDA FEST' 06



Pura vida es el saludo nacional de Costa Rica. Es posible que el inventor de la idea de cortar al tráfico la calle Fuencarral de Madrid, el primer sábado del otoño, se encontrara ese dia disfrutando de su festival o puede que remojando sus pestañas en el eterno verano de aquellas tierras caribeñas. Madrileños y turistas nos conformamos con la primera opción mientras veíamos caer las primeras gotas otoñales y los cubazos de agua-vaaa de algunos vecinos despechados.



A las 7 de la tarde del 23 de septiembre, atravieso la puerta que anuncia que estoy en pleno festival callejero. No me sorprende tanta afluencia de gente en una calle hecha para ser pateada. El reino de las zapaterias y de la moda urbana alternatif.



Según avanzo, el ruido típico de la calle se mezcla con el que escupe el primer escenario-puente. Miro hacia arriba y descubro de donde sale tanto decibelio: a sólo unos 5 metros sobre mi cabeza, una pasarela atraviesa la calle de lado a lado. En el centro, la típica Estrella Damm y dentro de ella imagino a Women Affaire, un duo que pincha todo lo bailable, ya sea techno, house, electro.. Me apetece quedarme un rato y mezclarme entre los bailongos que se agolpan debajo del puente dejandose llevar por el buen rollito, el tema es que un poco más adelante me espera Susix, fiestera habitual. Los bailongos se mezclan con los que agolpan junto a las barras para comprar la habitual droga líquida legal. Los vendedores espontáneos de latas compiten con los chinos que sólo venden cerveza caliente.





















Susix contempla absorta, cobijada bajo la entrada de Caramelo Jeans, justo enfrente al escenario Heineken, a The Hidden Camera, banda canadiense popera que da toda la caña que puede con sus violines y su aire folk. Ideal para amenizar cualquier fiesta callejera con gente ávida de marcha...Tambien hay quienes esa tarde iban Fuencarral a hacer lo que normalmente se hace en esa calle: comprar. Madres con niños, carritos de bebés que intentan romper la muralla de gente que invade la calle, jubilados que miran el cuadro. Mezcla extraña.

A las 8 y media bajamos al puente Damm, Fedelijt pincha techno mínimal. Nos unimos a la masa. Hacemos pandi con un grupito muy clubbing...que si una foto, que si unas risas, compartir birra, que si mira que chicos más monos, jajaja... ah, pero que son gays? si, de New York... genial...quiero irme a New York en enero del año que viene... Susix me abandona para ver a Sidonie en el escenario Heineken, yo me siento muy agusto con mis nuevos amigos y me quedo un ratito más. Al final la tentación de ver a ese grupo popero con tintes psicodélicos me puede y allá que voy sorteando a la mass humana creciente.



Llego a las últimas canciones. Sólo veo cabezas. Terminado el turno de Sidonie, después de advertirnos que esa noche seguirán dando caña en un bar que en ese momento no recuerdan... nos vamos a buscar el tercer puente al final de la calle. El Red Bull. Intentamos atravesar la masa comprimida. Imposible. Acorazada. llega un punto en que la gente nos obliga a dar media vuelta y como tenemos un hambre canina y una sed de lobo nos metemos en un bareto a papearnos un bocata de tortilla y unas cañas de grifo para bajar las transaminasas.



Descansadas y bien alimentadas nos vamos de nuevo al escenario. Tocan Viva la Fête!, grupo muy chic liderados por chico y chica glamurosos envueltos en un rollito muy rockero, mucho cuero, mucha guitarra, pero con bases electronicas contundentes. A bailar una vez más!, siempre que el espacio vital nos lo permita.

Aproximadamente sobre las 11 bajamos nuevamente hacia la zona dance donde, según el programa pincha Dub Taylor. Los djs ocultos en el interior de la pasarela del puente deben tener unas vistas flipantes de la calle llena de hormiguitas saltarinas. Susix y yo nos tiramos literalmente sobre la acera porque los pies ya no nos sotienen. Poco tiempo nos iba a durar el descanso.

Un grupito de locas se nos acercan con ganas de marcha. Susix y yo hacemos de anfitrionas. Les hacemos el paseillo. Visitamos ambos escenarios, pero .. nos falta el último y más cañero. Asi que nos armamos de valor y atravesamos la pantalla humana. Por fin alcanzamos el tercer puente. El Red Bull. De pronto nos sentimos en plena rave. El escenario, el mismo: la calle fuencarral, los djs: Mixologist mezclando hip hop y Drum & bass a partes iguales. Bailoteo acelerado, la fauna urbana ha cambiado, más punki, mas rasta... sto si k me guta a mi.

A las 12 en punto, como en el cuento, las luces se apagan, la música se evapora, la fiesta termina. Los rios y afluentes de gentes se dispersan y nosotras sin saber como acabamos en un local muy malasaña, con el nuevo reestiling de la mano de la inclasificable, pero siempre glamurosa Tamara-Ambar-Yurena, ex estrella televisiva y cantante donde las haya. De nuevo más dancing y más musiquita, en el GLAM STREET, esta vez de la mano del Dj Berbena del Barrio, una auténtica máquina que lo mismo te pincha a las Grecas que a la Jurado sin olvidarnos por supuesto de Fangoria ni de la más actual y tremenda Loli de Alcorcón. Bailar y hacer amigos es cosa fácil en una noche más que Blanca, multicolor y surrealista. Veo la foto y no me creo mi decadencia.



Las pestañas caídas y las rodillas dobladas son síntomas de que el fin de fiesta se encuentra cercano y ahora si, cenicientas y ex soñadoras de paraisos lejanos donde las tortugas viven 300 años, deben encontrar sus carrozas o calabazas respectivas. Es la Noche Blanca, un nuevo invento del ayuntamiento para hacer que la gente que normalmente no sale los sábado por la noche, se una a los que si lo hacemos de vez en cuando. Resultado: imposible pillar un taxi, ni un buho, que si quieres volver un ratito a pie y otro caminando.. Madrid se mueve, muevete con Madrid. Metro nocturno para cuando?