17 abr. 2005

LKAN / CHICO Y CHICA

Madrid. 13 de Abril. Sala Arena.
En un Miércoles noche demasiado frío para pleno mes de Abril, no nos queda otra que arrimarnos al calorcito de una sala como la Arena. Los sujetos: Susix, MiguelAdicto, dos colegas del susodicho y la que aquí suscribe. Sustancia para entonar la noche y aclarar el gaznate: Birra en botella, elementos para entrar en calor: LKan y Chico y chica.
Empezamos por el principio: LKan,


Entra en acción, más cerca de las 11 de la noche que de las 9, como estaba previsto, Belén Kan, disfrazada de novia infantil, digamos mejor de muñeca antigua, con su tutú, su corpiño y una vocecita de colegiala trasvasada del mundo de la tómbola y el ferianteo. A su vera el chico: mismo estilismo. Letras divertidas y bastante ñoñas (para que engañarnos) con largas parrafadas entre canción y canción al más puro estilo electropop del momento, acompañadas de bailes, saltos y piruetas de la cantante, una niña embrutecida a la que le sobran los tutús y los zapatitos de charol, quizá de ahí vengan los frecuentes cambios de vestuario: de niña a novia, de payaso a abuela haciendo calceta... porque ella, sépanlo todos ustedes, está “aburrida de estar salida” , y de fondo sus visuales, que ellos también son un grupo moderno. Que quede claro.

Vamos ya con los siguientes elementos de la noche primaveral: Chico y chica.


Seguimos en la línea electro pop. Canciones igualmente vacias de seriedad y voces poco trabajadas, pero con mucho descaro y cachondeo. La estética cambia. Estamos en la noche del fin del mundo. Fuera de la sala no hay vida, salvo en algún que otro reducto noctámbulo. Asi que no nos queda otra que vivir el momento con ayuda de nuestros maestros de ceremonias. La pareja en este caso no van de colegiales sino de personas completamente adultas con ganas de rematar los últimos momentos del mundo humano haciendo las cosas que siempre quisimos hacer: beber en botellitas de licores, hablar de sexo, hacer magia y cantar la canción “Japón” de Mecano. De detrás de una gran sábana roja aparece el quinto elemento de la noche: Félix Daniel.... recién salido del “in the navy” con su aspecto de poli de cintura para arriba, y de putón berbenero de ahí para abajo. Imaginense un conjunto liguero más slip de cuero negro marcando paquete y ciñendo carnaza peluda. El tipo no canta, pero se exhibe con elegancia. Mientras, la chica se pasea y canta con un vestido de seda ajustado, unas media y taconcitos, bien peinada y sus gafas de sol. Ellos son gente estilosa y por su puesto con glamour. El chico la observa cómodamente apostado sobre unos cojines que decoran el escenario, mientras programa sus melodías electropop.

A la una y diez me doy cuenta que si quiero coger el último metro de la noche tengo que salir ya al exterior. Allí me dejo a Susix y al Adicto, yo me largo. Compruebo que efectivamente el fin del mundo ha llegado. La calle está desierta, hace frío y no circula prácticamente ningún vehículo. Me cobijo en el metro donde los últimos supervivientes corremos para no perder el último tren de esta noche atípicamente invernal.